Primeras ideas sobre la participación de las mujeres en las comunidades energéticas

El equipo de STEP dentro de la Línea V – Gobernanza de Género para la Transición Energética, ha iniciado un proceso de levantamiento de información cualitativa dirigido a mujeres que participan en la creación de Comunidades Energéticas y los procesos de transición.
Para ello se aplica la técnica de entrevistas semiestructuradas para el conocer sobre experiencias y puntos de vista desde la participación, en esta primera fase, de 11 mujeres pertenecientes a Comunidades Energéticas Rurales y Urbanas, grupos de investigación sobre energías y activismo social desde el ecofeminismo.

Los resultados preliminares se sintetizan en las siguientes ideas:

  • El principal beneficio socio-cultural al hablar de una Comunidad Energética es la formación colectiva de un espacio seguro para las mujeres dónde puedan expresarse, participar y ser protagonistas. Esto implica generar protocolos dónde la perspectiva de género sea fundamental y transversal para evitar cualquier tipo de vulneración a su integridad.
  • Tradicionalmente las prácticas y los cuidados han sido roles desarrollados e impuestos a las mujeres, por lo que es imprescindible tener en cuenta que la formación colectiva de una comunidad, en este caso energética, implica compaginar sus vidas con nuevas responsabilidades y actividades, hacia prácticas efectivas de acompañamiento, inclusión y participación.
  • El liderazgo, la toma de decisiones y las posiciones de poder dónde son partícipes las mujeres, deben tener un respaldo operativo por parte del conjunto de la comunidad. Los discursos sobre condiciones de igualdad deberían estar sustentados en procesos internos en las comunidades energéticas dónde se permita una efectiva democratización de las decisiones colectivas. 
  • La perspectiva de género debe/ha de estar acompañada de una lectura sobre las condiciones de vida desde la interseccionalidad, porque las vulneraciones también se dan en ámbitos como la pobreza, la raza, la inmigración, la orientación sexual, la edad, entre otras, que atraviesan las vidas de las mujeres que integran una Comunidad Energética.

La Transición Energética es una proceso de cambio en el modelo de producción de energía que se ha establecido para mitigar la crisis climática a nivel mundial y cumplir con la agenda de los objetivos para 2030 y 2050 que buscan la descarbonización y la eficiencia energética, así se delinean acciones efectivas para combatir los impactos perjudiciales sobre el medio ambiente.
Sin perder esta perspectiva, la justicia climática, la justicia social, ambiental y justicia de género, se deben articular como un mecanismo compacto dirigido a la integración de los conglomerados poblacionales o comunidades energéticas en nuevas formas eco-culturales de enfrentar el cambio climático.