Hacia mejores Evaluaciones de Impacto Patrimonial (EIP)

El concepto de Evaluación de Impacto Patrimonial (EIP) es deudor de la Evaluación de Impacto Ambiental (EIA) pero, a raíz de las llamadas de atención que realizó ICOMOS, la comunidad internacional se ha planteado cómo mejorar estos procedimientos de la gestión y protección del patrimonio.

Con la incorporación del concepto de valor patrimonial, se busca que las evaluaciones estén fundamentadas sobre un análisis completo de la relevancia cultural de cada bien, y por tanto hacer que los procedimientos sean más completos y abarquen una casuística más amplia.

La Evaluación de Impacto Patrimonial se perfila como una herramienta clave para garantizar que el desarrollo urbano y las intervenciones en el territorio respeten y preserven el legado cultural.


El concepto de Evaluación de Impacto Patrimonial (EIP) es deudor de la Evaluación de Impacto Ambiental (EIA), tanto en lo referente a su instauración como en su mecánica. El impacto de nuevas obras y construcciones sobre bienes con reconocido valor patrimonial ya está incorporado en la EIA, la valoración ex­-ante que se tramita con objeto de prever y reducir las posibles alteraciones que estas obras puedan ocasionar en el entorno natural y social. Pero, a raíz de las llamadas de atención que realizó el Consejo Internacional de Monumentos y Sitios (ICOMOS) en 2005 (Declaración de Xi´an) y 2011 (Orientaciones EIP), la comunidad internacional se ha planteado cómo mejorar estos procedimientos de manera que se consideren principios específicos propios de la disciplina de la gestión y protección del patrimonio.

La principal indicación de ICOMOS es que la evaluación debe basarse en la afección que los cambios puedan tener sobre los valores patrimoniales de los bienes protegidos, algo que no se consideraba de manera completa hasta el momento, ya que las EIA se preocupaban de riesgos elementales, como por ejemplo la alteración de restos arqueológicos o impactos visuales sobre bienes y conjuntos patrimoniales. Con la incorporación del concepto de valor, ICOMOS busca que las evaluaciones estén fundamentadas sobre un análisis completo de dónde reside la relevancia cultural de cada bien, y por tanto hacer que los procedimientos sean más completos y abarquen una casuística más amplia.

Desde este llamamiento la comunidad internacional ha buscado métodos para evaluar objetivamente los impactos sobre el patrimonio cultural. El proceso debe poner de relieve tanto los efectos negativos como los beneficios de las diferentes líneas de acción posibles sobre sus valores tanto materiales como inmateriales. Una clara referencia es el procedimiento básico instaurado por las propias EIA, que se basa en el cálculo de escenarios futuros previendo las consecuencias de cada una de ellas, de manera que se puedan comparar, escoger las más favorables, o diseñar medidas de mitigación.

La complejidad reside en varios aspectos. En primer lugar, el concepto de valor cultural o patrimonial está sujeto a la interpretación de los bienes que se hagan desde diversos individuos, grupos sociales o momentos históricos. Si es difícil definirlos, lo es más aún a la hora de situarlos, delimitarlos en el espacio y cuantificarlos. Sin embargo, la idea de valor es la más versátil con la que contamos, y un concepto de referencia para la gestión de los bienes patrimoniales, tanto para el ICOMOS como para la legislación referente al patrimonio cultural en España. En segundo lugar, la previsión de impactos y la recreación de escenarios posibles son técnicamente complejas y conllevan las incertidumbres características de cualquier estudio de futuros. Finalmente, la protección del patrimonio cultural tiene una importante dimensión legal y administrativa, y los procedimientos deben ser tanto sencillos como compatibles con las directrices y estándares en vigor en la protección cotidiana del patrimonio.

El Instituto Andaluz del Patrimonio Histórico acumula ya años de experiencia en el análisis y estudio de los valores patrimoniales del patrimonio inmueble. En su trabajo se han puesto a prueba estos conceptos para patrimonios de diverso tipo, inclusive el industrial y de la arquitectura del movimiento moderno, que habitualmente gozan de menor reconocimiento. En la actualidad, explora las posibilidades de las evaluaciones de impacto en el proyecto STEP, en el tema específico de las tecnologías de energía renovables. También participa en el proyecto WHATS-UP, liderado por la Universidad de Sevilla, que se aproxima desde una óptica más amplia a bienes patrimonio de la humanidad de la más alta importancia y complejidad en el ámbito español: la Alhambra de Granada y los Reales Alcázares de Sevilla.

Con estos avances, la Evaluación de Impacto Patrimonial se perfila como una herramienta clave para garantizar que el desarrollo urbano y las intervenciones en el territorio respeten y preserven el legado cultural.

Leer más:

ICOMOS – Declaración de Xi’an:

https://www.icomos.org/images/DOCUMENTS/Charters/xian-declaration-sp.pdf

ICOMOS – Orientaciones relativas a las evaluaciones de impacto sobre el patrimonio para los bienes del patrimonio mundial cultural:

https://icomos.es/wp-content/uploads/2021/01/Estudio-de-Impacto-Patrimonial.pdf

Proyecto WHATS-UP:

https://storymaps.arcgis.com/stories/584beccee0724a0194b4412e5fcbabd5

“El proyecto de investigación WHATS-UP propone innovación metodológica para la evaluación del impacto en bienes patrimonio mundial”

https://www.iaph.es/revistaph/index.php/revistaph/article/view/5640