La creciente necesidad en la UE de aprovechar las fuentes de energía renovables se debe tanto a razones medioambientales como a los cambios geopolíticos. También crece la preocupación por el impacto de estas instalaciones en el patrimonio cultural urbano. Restringirlas indiscriminadamente no es una opción, si se quiere garantizar la viabilidad de las ciudades más pequeñas, que ya tienen problemas económicos y demográficos. Las cada vez más populares Comunidades de la Energía surgen como una solución, ya que permiten a los usuarios poner en común recursos, compartir ubicaciones óptimas y coordinar medidas de mitigación.
En el ámbito de la planificación de las energías renovables, el análisis morfológico se utiliza sobre todo para valorar la producción potencial. Nuestra investigación combina estos métodos con los de evaluación del valor del patrimonio siguiendo las recomendaciones del ICOMOS, el análisis de visibilidad basado en SIG y la Sintaxis Espacial para obtener un paraguas instrumental capaz de caracterizar más eficazmente los distritos cargados de patrimonio y enmarcarlos en la estructura urbana más amplia. Al tratarse de un proyecto en fase inicial, esta presentación propone un prototipo de herramienta de fácil acceso para técnicos y responsables de la toma de decisiones, con el fin de suscitar un debate sobre el papel que puede desempeñar la morfología urbana y sus limitaciones.